domingo, mayo 17, 2009

Historia de como lo conoci a Benedicto

Llego a Israel y empiezo a buscar a amigos o conocidos para que me saquen a pasear por aca y no tenga que gastar un mango. Una de esas personas es Ezequiel Pessaj quien fue madrij mio durante medio anio en el 2002.

-Te va ir a verlo al Papa?
-Dale- le dije.

Y arreglamos asi: yo como vivo en Migdal Haemek, estoy al lado de Nazareth y por eso Pessaj se invito a dormir a mi casa asi podiamos ir bien temprano para alla. No sabiamos que no iba a haber colectivos, por eso tuvimos que tomarnos un taxi que nos costo 35 shekel y que nos llevo en 5 minutos al lugar donde salian micros que iban al estadio donde se realizaria el... no se que del Papa. El taxista nos dice que necesitabamos una entrada. Nos miramos y supimos entendernos: pasariamos cada control haciendonos los boludos.

El primer obstaculo era un grupo de guardias que te revisaban con el detector de metales. No teniamos ningun arma blanca por eso fue facil derrotar al sistema de seguridad nivel 1. Le siguio otro problema, habia micros segun el color de la entrada que no teniamos. Nos dirigimos al que habia mas gente pobre. Ahi seguramente pasariamos desapercibidos, pero nos equivocamos. Dos judios en medio de toda la colonia de arabes cristianos no pasan desapercibidos y menos por pobres. Yo sabia que me tenia que sacar los anillos de oro (en realidad, las ultimas oraciones son ironia, no tengo anillos de oro ni el micro era de pobres, es que solo quiero resultar gracioso en este mundo lleno de gente cinica e ironica osea, gente como yo).

Tercer obstaculo, otra revisacion, pero esta era completa. Nos abrieron las mochilas. Pessaj llevaba el uniforme del ejercito. Nos hicieron esperar a un costado. Veiamos a la gente pasar, y tambien veia mis gotas de sudor cayendo de mi frente a niveles casi de cataratas. Vino un guardia que nos sonrio y nos dejo pasar. Lo unico que faltaba era que nos pidieran las entradas y no nos dejaran pasar... Y paso. Nos pidieron las entradas cuando ya nos quedaban metros. "Tienen...?" y contestamos que no, y nos hicieron apartar y esperamos devuelta. Vino otro guardia y lo hizo pasar a Pessaj. A mi, no, pero despues si. Entonces, pase.

Hubo como 42 000 personas. Parecia que algo especial iba a pasar pero no paso NADA. Cantaban canciones de hinchada pero que era espantosas como esta:
-
Benediiiiiiiiicto
Benvenutoooooooooooooooooooooooooooooo
Haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa NAzaaaaaaaaaaaareeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeth
-
O aquel rap que quisieron hacer supongo que bien:
-
Say one
Say two
Benedicto i love you.
-
El papa tardo 3 horas en salir. En ese tiempo nos conseguimos bufandas y gorritas con el simbolo del Vaticano. Estabamos contentos, pero no dejamos de estar aburridos. 60 minutos despues que salio, nosotros nos fuimos a comer.
-
Y asi termina mi aventura de ir a ver al Papa... bueno, en realidad no. Ni bien salimos nos dicen que Nazareth sigue cerrado hasta las siete de la tarde. Para tomar un taxi debiamos caminar como un kilometro y medio que caminamos pero por el lado equivocado. Fuimos por la parte donde se iba a realizar el desfile del papa que no hizo despues. Nazareth estaba cortada en dos gracias a ese calle y no podiamos cruzar porque por cada valla habia un policia. 52 000 efectivos habia de todos lados: federales y militares a doquier. Otra caracteristica de la ciudad es que es montania montania, osea, se baja y se sube cada 10 o 15 metros. Los rodillas te las deja echas mierda. Nosotros nos encontrabamos de la parte nueva y del otro lado la vieja, a la cual llegamos dos horas despues de caminar y caminar. A esa hora ya toda la seguridad del lugar se encontraban almorzando. Fue divertido ver a los policias comiendo como comia yo en la secundaria. Con un tapper y una latita de coca al lado. Unos tiernos barbaros.
-
Seguimos caminando y caminando. Mi meniscos derechos estaban felices y lo demostraban con una hinchazon del tamanio del Maracana. Pessaj queria ir a no se que Iglesia de la no se que pero estaba cerrada porque adivine quien estaba ahi! SI!! BENEDICTO! Entonces nos tuvimos que dar media vuelta y volver a perdernos.
-
Nos tomamos un taxi, seguian sin haber micros. Nos cobro 50 shekel el hijo de puta.
Brian.

5 comentarios:

Fran López dijo...

Muy bueno el rap, lo voy a usar cuando me ponga a hacer free style de mentira.


abrazo
fran

Sam dijo...

Un viaje en taxi, 50 shekel. Verlo al Papa, no tiene precio. Para todo lo demas existe Facebook.

Nahuel dijo...

hola Brian! desconocía tu viaje hacia la tierra de tus antepasados.

La verdad que me estás haciendo hacer caca de la risa con tus tesstos. Asi que te escribía para proponerte que los embotellemos en frasquitos marca Ser y se los vendamos a las viejas que no cagan.

¡Nos vamos a llenar de guita!
Bueno, voy a volver mas que seguido

oenlao dijo...

aca podes jugar al basquet que es medio aburrido pero......

Brian Janchez dijo...

estan seguros?
brian.