jueves, noviembre 22, 2012

Kirilenko investigaciones cap 2-pagina 2- Zelaya dibuja y yo escribo

El sabado me levante con la idea de cortarme el pelo y eso hice. Enfile para Boyaca que ahi hay varias peluquerias y fui a la ultima que habia ido que es bastante economica. Lo unico que tenog que hacer es raparme un poco y por eso pienso que no me tienen que cobrar tanto.

Voy, el corte sale $28 y estaba llena de gente. Ni espere y me fui a otra que esta a una cuadra. La atiende un señor mayor (tengo debilidad por los peluqueros de 80 años) y casi todo el local tiene esa decoracion moderna de 1924. Entro, el tipo me sonrie. Me dice que tome asiento y me pregunta si quiero un cafe o algo fresco para tomar. Le digo que no y le agradezco. Habia un señor antes que yo y en el asiento para cortarse, el hijo de el. Eran las 15:33 hs.

El local tiene un empapelado color beige con flores muy lindo. Casi ni se nota. Generalmente, las paredes empapeladas llaman mucho la atencion. Esta no. Los muebles son de madera de verdad y los asientos son como los que ves en las escenas de peluqueria en las peliculas de mafiosos. En la tele daban ese programa de tencologia que dan por TN que conducen los dos nerds que los mandan a hacer notas del ultimo doodle de google o como cambiar la foto de perfil de facebook. Es malisimo.

Al nene que le estaban cortando el pelo, el peluquero le pregunto como diez veces si le gustaba el corte. El nene siempre dijo si. Y sino era eso, le preguntaba si queria un caramelo que rechazo en unas 9 oportunidades. Tardo 40 minutos hasta que cambiaron lugar con el padre. En eso entra otro cliente y le ofrece cafe o algo fresco igual que a mi. Tambien si queria leer el diario. A mi no me ofrecio eso.

Cuando me toco cortarme el pelo, eran la 17 hs de un sabado caluroso. Habia leido una entrevista a Clint Eastwood en el suplemento espectaculos de Clarin y visto como San Lorenzo recibia de visitante a no se quien pero contentos porque le devolvieron el predio de Mataderos. El peluquero me vuelve a ofrecer cafe o algo fresco. Le digo que no lo quiero molestar y me afirma que no es ninguna molestia. Acepto tomar algo fresco. Me trae un vaso con una limonada muy rica y un hielo tan grande como mi cabeza. Tarda en cortarme el pelo. De repente, entra una mujer amiga del señor. Se queja de algo de la Anses y el viejo le echa diciendole que venga mas tarde. Ya habian pasado 15 minutos desde que me sente en la silla.

Cuando empieza a cortarme el pelo, me pregunta si era del barrio. Le digo que desde febrero que vivo cerca. Trata de sacarme tema para hablar y lo logra. Ningun peluquero logro hacerme hablar tanto. Sigue cortando, y me ofrece emprolijar la barba. Le digo que no quiero molestarlo devuelta y me dice que lo hace como favor de peluquero y sin compromiso. Acepto.

Termina su trabajo. Le pago. Me da su tarjeta que me parece muy fea. A veces pienso que deberia dar mis servicios de diseñador grafico a cambio otros servicios. No se. Tengo que pensarlo. Salgo del local y voy para mi casa casi corriendo. Me hacia pis.
Brian.

2 comentarios:

Josi dijo...

Boedo, pedazo de hereje. Boedo nos devolvieron!

A girl called María dijo...

jajajaj qué linda descripción de todo