sábado, mayo 18, 2013

Banco de santiago del estero

Yo tenia el concepto que los bancos son todos hijos de puta, que nacieron para cagarte la guita y que no se debe confiar mucho en uno hasta que ayer pise la sucursal porteña del banco de la provincia de Santiago del Estero. Es el banco mas pobre, feo y fabricador de lastima que creo voy a ver en mi vida. Despues de la experiencia de ayer, estoy convencido que hay cosas que ni la imaginacion llega con mucho pero mucho esfuerzo.

Entre, queda en Sarmiento y Reconquista, pleno de bajo de la buenos aires, y la entrada de por si, no parece nada relacionado a un banco. Es como la entrada a un edificio de esos que de chico recordaba como modernos (mas alla de cualquier definicion de moderno que un nene con educacion de jardin de infantes del estado pudiera tener) pero treinta años despues es un rejunte de marmoles gastados y sin brillo de tanto mirar. El guardia que esta en la entrada, muy amable y atento, tiene mas pinta de ser el tio que se disfrazo para la murga del barrio que un agente del orden y despues la distancia entre las oficinas comerciales y las cajas solo esta separada por menos de la distancia de un dedo de hobbit. Sin embargo, las cajas estan atras de una pared de plastico que muy bien su funcion de cubrir al cliente no cumple y es dificil de ubicar.

Paso al area comercial para que me expliquen como hacer una transferencia a la sucursal de cordoba, y la unica persona que habia era un hombre con un severo sintoma de huevos hinchados que hablaba por telefono. Me hace que espere con un gesto y miro los tres asientos qu hay para esperar. Si, tres asientos y estaban vacios. No va nadie a ese banco. Me doy cuenta donde estan las cajas, hago una cola yo solo y me llaman al toque. En cualquier momento esperaba una piñata y la felicitacion de ser la unica persona ajena al personal del banco que estaba ahi. Me atiende el cajero, me pregunta que tengo que hacer y me dice que el tipo con cara de culo me tiene que atender, tomar unos datos y asi volver a la caja.

Voy para el otro lado, el tipo dejo de hablar por telefono y me acerca un papel. Me pregunta el nombre de la persona a quien le estaba mandnado la plata, numero de cuenta y etc. Al final me dice que firme, me da la birome y firmo, pero no lo devuelvo la birome. "La birome es mia" y se la doy con una sonrisa disculpandome. El tipo no movio ni un musculo.

Mientras tanto, el cajero, que estaba ahi atras tomando mate (entenderan que no habia nadie haciendo cola ni nada) se empezo a pelear con otro empleado, tambien con cara de culo. Juro que el aire se cortaba con un papel. El cajero recibe el papel de los datos y me hace la seña de ir para el otro lado. El otro tipo se sienta y juro que balbuceo algo de entrar con un rifle para matar patos al otro dia o por ahi me lo imagine.

Vuelvo a la fila, me llama con el numerito y hago la transferencia. Me sonrie, saludo al guardia y me voy. Creo que se me rompio el corazon de lo triste de ese banco.
Brian.

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