miércoles, julio 09, 2014

Contar

Deci que lo vi en vivo. Que estuve ahi y que nadie me lo tuvo que decir, pero otras veces me paso que lo tuvieron que contar. Como cuando se fue el zeide y como cuando entraste a la pieza de Leandro a contarnos lo de papa. Por eso, cada vez que atiendo el telefono, se me para la respiracion un poco. Al principio pasaba todo el tiempo. Pacientes, conocidos o alguno que te buscaba y no sabia porque. Pero ayer te llamo una amiga tuya. Estaba enojada porque no le respondias los mails y que queria juntarse con vos a tomar el te ahora que se mudo a unas cuadras.

Y respire un poco mas de lo normal, le conte y paso lo obvio. Despues, me hice una nebulizacion.
brian.

1 comentario:

A girl called María dijo...

uh, los telèfonos. a mì desde una muerte, hace dos años, que cuando suena el teléfono a la mañana en casa la paso mal. un abrazo brian