martes, julio 15, 2014

Isabelino

Hace unos dias, veiamos que Muffin se andaba mordiendo la cola. No le dimos bola pero cuando lo hacia cada vez mas seguido y en algunos momentos cuando la acariciabas y llegabas hasta esa parte se volvia un poco loca, acerque los ojos y vi que practicamente se estaba comiendo viva.

Mi hermana la llevo al veterinario al otro dia y le dijo que era algo normal. Se habra querido rascar, se lastimo y como es comun en los perros, no entienden un carajo, decidio curarse de la misma manera que se lastimo. Le dieron un antibiotico y lavados con pervinox, pero lo mas importante es que cada vez que se mordiera la cola, la retaramos. Osea, lo imposible.

Se escapaba, se escondia, lo hacia incluso cuando ya la cagada a pedos era mas fuerte que el grito de gol anulado a Higuain (y como lo grite, putos). Muffin nos estaba ganando la guerra por tanto que ya nos venia ganando la siguiente.

Ayer la lleve a la veterinaria. Nunca habia llevado a alguien al medico y eso de sentarse en el piso con ella a esperar al veterinario fue sumamente extraño. Esperamos un tiempo, y cuando ya el horario era de cierre, nos atendieron. El doctor la miro dos segudnos y se dio cuenta que se habia curado la primer herida pero se habia hecho una nueva. PUTA MADRE. No quedaba otra solucion y tuvimos que ponerle un cuello isabelino.

Ahora no tengo una perrita (sexy y sensual, valiente y entrepida) sino una lampara con cuatro patitas.
brian

No hay comentarios.: