martes, enero 06, 2015

La batalla de los 5 ejercitos

Uno tiene un blog (todavia), crecio en los 90, se juega con la ironia y el sarcasmo como si fuera un pokemon mas. Por eso, despues de ver la tercera parte del Hobbit, hay como un mandato social de hacerme el cancherito y escribir mierdas sobre la pelicula. Pero no me sale. Peter Jackson me abrio el pecho en dos, agarro mi corazon y le empezo a dar martillazos hasta romperlo todo.

Y es que el problema no fue estirar una historia hasta lo imposible, inventar elementos que atentaban contra el espiritu de aventura y diversion del libro, tampoco volverla inverosimil con 12 enanos convertidos en maquinas de matar. No, no y no. El problema fue otro.

Porque todas las peliculas basadas en el universo de Tolkien fueron excusas para ir al cine con mis amigos. Mis amigos de casi toda la vida. De ver las peliculas, leer los libros y esperar lo imposible hasta el proximo estreno. Pero Peter Jackson nos destruyo el Hobbit y todos sabemos que el que se quema en el cine, ve un Hobbit y llora (o algo parecido). Porque esa sensacion de viaje a la sala del Hoyts, Lavalle, Village o donde sea no se puede repetir con nada. Ni con las de Marvel, ni ningun otro boom literario.

Quizas, esto se sabia, y no eramos los Frodos de esta historia para llegar al exito y al final nos toco ser los Gollums y morirnos en el ultimo segundo. O peor aun, ser los Fili o Kili (no se cual es la diferencia, tampoco importaba).

Peter jackson, chupame la pija.
Brian.

2 comentarios:

A girl called María dijo...

ayer casi me duermo en el cine. me senti muy culpable porque la primera del hobbit había sido increíble pero despuès me acordé que ya la segunda tiraba para abajo y bueno nada esta fue UN MONTON DE NADA En 144 MINTUOS

Brian Janchez dijo...

Exacto. 144 minutos de nada y musica y todo era epico y epico hasta gandalf haciendose una pipa era epico!
brian.