miércoles, septiembre 23, 2015

Comicopolis 2015


Si tomamos el ultimo Viñetas Sueltas como un protocomicopolis, podemos decir que el festival ha crecido año tras año, no solo en diversidad en su oferta de feria, presentaciones e invitados, sino tambien en su organizacion y complejidad. Como espectador, este Comicopolis lo he disfrutado mucho, pero como expositor, quizas haya sido el festival que mas roto me ha dejado.

Casi todo el festival, estuve encerrado en el stand de mi editorial, Ediciones Noviembre, y no pude pispear mucho otras actividades. Este año, me toco compartir stand con 2D, Burlesque y la libreria Punc (¡DONDE DOY TALLER MARTES DE 18;30 A 20 HS! ¡BELAUSTEGUI 393!), por eso vendi y recomende libros que no solo eran mios. Puedo decir que cumpli mi sueño de trabajar en una libreria.

La zona de stands tenia a casi todos los emprendimientos editoriales que hay hoy en dia, mas librerias y algunos casos especiales como escuelas u otros proyectos en particular. Quizas haya habido una zona mas congestionada, donde se encontraba el sector infatil, la muestra de Minas y el ring del combate de dibujantes, como tambien, una zona donde habia que desviarse del pasillo principal y era donde estaban los stands de la Nueva Historieta Argentina y el mio. En la teoria, la muestra de Art Spiegelman debia ser la excusa para deviarse, pero creo que la visita al bar era mucho mas potente. Esta muestra creo que fue la que desestabilizo el buen trabajo del año pasado que te obligaba a ver todo. Esta vez, uno podia ver cada uno de los stands de un lado, saltearse la muestra, y seguir viendo stands.

La nota negra de esta edicion sea el sector fanzines. Como el espacio diseñado para ellos daba solo para 8 mts (segun tengo entendido), se decidio aceptar a todos los que solicitaron espacio y se armaron varias mesas largas afuera del pabellon, dejando todos a merced del viento y del sol. Practicamente, algo inhumano. Estamos hablando no solo del festival mas importante de historieta, sino de Tecnopolis, la actividad cultural con mas recursos del continente, por eso no es culpa de la organizacion, sino del predio no tener al menos unas sombrillas. Fueron varios los que terminaron insolados, cagados de frios o/y con sus publicaciones por los aires.

Muestras/Charlas: no soy de ir a muestras y ver mucho como trabajan otros artistas. Es mas, ni fui a la de Jose Muñoz que fue en el Palais de Glace. Se que me pierdo un monton de cosas, pero para eso me gustan mucho mas los libros. Por su parte, tampoco pude ir a charlas y me perdi algunas que me hubieran interesado ir. La de Mouly era una y la que participaba Pares sobre novela grafica me dijeron fue muy interesante. Lamentablemente, el sector de charlas quedaba muy lejos para ir muy seguido.

Spiegelman: Maus me lo regalaron cuando 13 años para mi Bar Mitzva. Es uno de esos libros que te acompañan toda la vida y la figura de Spiegelman tambien. Tengo varios de sus libros y hasta se puede decir que su obra ha tocado la mia aunque el "ser judio" sea lo unico en comun. Es un tipo que me importa. La mision de este Comicopolis fue la de conocerlo, la de al menos decirle "thank you, Art" e irme a mi casa feliz, pero no se pudo. El horario de firmas que tenia era alas 16:30 hs. Pero 90 minutos antes, se repartieron numeros para formar la fila. Esto no se aviso, encima, nadie sabia decirte en que parte iba a hacerlo y ahi empezo un quilombo de filas, de filas para filas y filas para filas que sacaban numeros para filas donde se hacian otras filas. Y la frutilla del postre fue la seguridad del predio que tan amable te trataba (IRONIA). Si habia una fila con gente que tenia numeros, no hacia falta tratar de evitar a los colados. No tenias numero, listo, se termina todo ahi. Pero no, hubo algunos gritos de mas y tratos que no corresponden en un festival de nerds.

Spiegelman II: despues de la depresion que fue no conseguir numero para la firma (y el que me haya visto el sabado, sabra que estaba para el ojete), seguia la charla. Habia decidido no ir, pero me avisaron que habia lugar en la nave de las ciencias y fui a ver que onda. Voy llegando a la cola para entrar, y veo que pasan 20 personas al toque. A 10 de que entre yo, avisan que no entra mas nadie. "Spiegelman y la puta que te pario" fue lo mas dulce que me salio y me fui masticando bronca. Lo vi a Fede Pazos y me puse a charlar con el en stand de Comun. Despues, me entere que abrieron la nave y se podia entrar, pero ya no tenia ganas de nada.

Como evento social: esta de mas volver a decirlo, pero la cantidad de recursos que tiene el festival es infinita en comparacion a otros, pero si no me equivoco, la principal virtud de Comicopolis no sean los invitados, charlas o la extension de su feria, sino su conversion en un evento social. No estamos hablando de poner a lectores, editores y autores en un mismo lugar a ver que pasa, hay algo mas detras. La combinacion de cada uno de los actores del sector ha construido un motivo mas para acercarse al festival y eso sea lo interesante de todo esto. Desde el combate de dibujantes, firmas o el sector de serigrafia donde cualquier persona podia ver a los dibujantes trabajando, pasando por las charlas y talleres para profesionales o gente comun (que feo esto como lo escribi), Comicopolis es un momento de interaccion muy grato y que se disfruta mucho a partir de lo conceptual y de la interaccion cultural. Ninguno de los 4 dias en los que estuve encerrado en el stand, me aburri, porque constantemente estaban pasando cosas. Pase lo que pase en octubre con las elecciones presidenciales, seria una pena que no siguiera existiendo el festival.

Agradecimientos:

Punc: Mariela/Juana gracias y perdon por molestarlas tanto.

Organizacion: salvo los problemas que genera la magnitud de un evento tan grande, salio todo mas que bien. Ha sido un placer participar de este Comicopolis y espero que haya muchos mas.

Noviembre: muchas gracias a los autores que pasaron por el stand a dibujar, boludear o suplantarme para que pueda ir al baño. Gustavo Von Chuyo, El Waibe, Luis Roldan, Mariano Antonelli, Juampa Camarda y al grandisimo de Victor Zelaya (que se copo tanto acompañandome que hasta vino a mi casa 3 dias seguidos) mil millones de gracias. La historieta no es solo dibujar y escribirla o leerla o enseñarla o editarla o que mas se puede hacer, tambien es compartir momentos como estos con gente que me divierte mucho leer y editar.
brian.

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