martes, septiembre 29, 2015

La maestra del jardin

Calculo yo que tenia 3 años, en ese momento papa, mama y su primogenito favorito (osea, yo) nos fuimos de vacaciones a Villa Gesell. Toda mi etapa preescolar esta acompañada de anecdotas terribles, travesuras sin limites de maldad y una simpatia sin igual (que hoy sigue vigente). De esas vacaciones me acuerdo mucho: el hotel, la playa, el avioncito que me compraron para jugar, pero la historia que voy a contar y que me tiene de protagonista no la recuerdo, sin embargo era una de LAS anecdotas que tenia mi mama para contar y que el otro dia la vivi en la piel de ella cuando me toco ver la pelicula "La maestra del jardin".

La pelicula trata de una maestra jardinera que descubre que tiene un alumno con facilidad para la poesia, pero en un mundo que le chupa un huevo los poetas. Esta mujer se debate en que hacer con el nene y no todas sus decisiones son correctas. El final, una de las cosas mas tensas que me han tocado vivir adentro de una sala de cine.

Los elementos en comun con la anecdota de mi mama son simples. Una ventana abierta, una silla y un nene.

Mi mama se habia tomado una siesta mientras mi papa estaba paseando por ahi. Al parecer, me aburria lo suficiente como para abrir la puerta del cuarto y salir a explorar un hotel vacio de huespedes. Que me fui por ahi, que me fui para alla. Mi mama siguio durmiendo. Cuando desperto, la desesperacion toco timbre. ¿Donde esta Brian? Busco por todos lados, grito, toco puertas y busco piso por piso hasta llegar al primero. Doblo en un pasillo y ahi estaban... La ventana abierta y la silla. Solo faltaba el nene.

Mi mama se acerco a la ventana esperando lo peor. Con el corazon en la boca llego a la ventana solo con la fuerza de la desesperacion y miro.

Yo estaba en el patio del hotel regando las plantas.

La pelicula esta buenisima. Mirenla.
Brian.

miércoles, septiembre 23, 2015

Comicopolis 2015


Si tomamos el ultimo Viñetas Sueltas como un protocomicopolis, podemos decir que el festival ha crecido año tras año, no solo en diversidad en su oferta de feria, presentaciones e invitados, sino tambien en su organizacion y complejidad. Como espectador, este Comicopolis lo he disfrutado mucho, pero como expositor, quizas haya sido el festival que mas roto me ha dejado.

Casi todo el festival, estuve encerrado en el stand de mi editorial, Ediciones Noviembre, y no pude pispear mucho otras actividades. Este año, me toco compartir stand con 2D, Burlesque y la libreria Punc (¡DONDE DOY TALLER MARTES DE 18;30 A 20 HS! ¡BELAUSTEGUI 393!), por eso vendi y recomende libros que no solo eran mios. Puedo decir que cumpli mi sueño de trabajar en una libreria.

La zona de stands tenia a casi todos los emprendimientos editoriales que hay hoy en dia, mas librerias y algunos casos especiales como escuelas u otros proyectos en particular. Quizas haya habido una zona mas congestionada, donde se encontraba el sector infatil, la muestra de Minas y el ring del combate de dibujantes, como tambien, una zona donde habia que desviarse del pasillo principal y era donde estaban los stands de la Nueva Historieta Argentina y el mio. En la teoria, la muestra de Art Spiegelman debia ser la excusa para deviarse, pero creo que la visita al bar era mucho mas potente. Esta muestra creo que fue la que desestabilizo el buen trabajo del año pasado que te obligaba a ver todo. Esta vez, uno podia ver cada uno de los stands de un lado, saltearse la muestra, y seguir viendo stands.

La nota negra de esta edicion sea el sector fanzines. Como el espacio diseñado para ellos daba solo para 8 mts (segun tengo entendido), se decidio aceptar a todos los que solicitaron espacio y se armaron varias mesas largas afuera del pabellon, dejando todos a merced del viento y del sol. Practicamente, algo inhumano. Estamos hablando no solo del festival mas importante de historieta, sino de Tecnopolis, la actividad cultural con mas recursos del continente, por eso no es culpa de la organizacion, sino del predio no tener al menos unas sombrillas. Fueron varios los que terminaron insolados, cagados de frios o/y con sus publicaciones por los aires.

Muestras/Charlas: no soy de ir a muestras y ver mucho como trabajan otros artistas. Es mas, ni fui a la de Jose Muñoz que fue en el Palais de Glace. Se que me pierdo un monton de cosas, pero para eso me gustan mucho mas los libros. Por su parte, tampoco pude ir a charlas y me perdi algunas que me hubieran interesado ir. La de Mouly era una y la que participaba Pares sobre novela grafica me dijeron fue muy interesante. Lamentablemente, el sector de charlas quedaba muy lejos para ir muy seguido.

Spiegelman: Maus me lo regalaron cuando 13 años para mi Bar Mitzva. Es uno de esos libros que te acompañan toda la vida y la figura de Spiegelman tambien. Tengo varios de sus libros y hasta se puede decir que su obra ha tocado la mia aunque el "ser judio" sea lo unico en comun. Es un tipo que me importa. La mision de este Comicopolis fue la de conocerlo, la de al menos decirle "thank you, Art" e irme a mi casa feliz, pero no se pudo. El horario de firmas que tenia era alas 16:30 hs. Pero 90 minutos antes, se repartieron numeros para formar la fila. Esto no se aviso, encima, nadie sabia decirte en que parte iba a hacerlo y ahi empezo un quilombo de filas, de filas para filas y filas para filas que sacaban numeros para filas donde se hacian otras filas. Y la frutilla del postre fue la seguridad del predio que tan amable te trataba (IRONIA). Si habia una fila con gente que tenia numeros, no hacia falta tratar de evitar a los colados. No tenias numero, listo, se termina todo ahi. Pero no, hubo algunos gritos de mas y tratos que no corresponden en un festival de nerds.

Spiegelman II: despues de la depresion que fue no conseguir numero para la firma (y el que me haya visto el sabado, sabra que estaba para el ojete), seguia la charla. Habia decidido no ir, pero me avisaron que habia lugar en la nave de las ciencias y fui a ver que onda. Voy llegando a la cola para entrar, y veo que pasan 20 personas al toque. A 10 de que entre yo, avisan que no entra mas nadie. "Spiegelman y la puta que te pario" fue lo mas dulce que me salio y me fui masticando bronca. Lo vi a Fede Pazos y me puse a charlar con el en stand de Comun. Despues, me entere que abrieron la nave y se podia entrar, pero ya no tenia ganas de nada.

Como evento social: esta de mas volver a decirlo, pero la cantidad de recursos que tiene el festival es infinita en comparacion a otros, pero si no me equivoco, la principal virtud de Comicopolis no sean los invitados, charlas o la extension de su feria, sino su conversion en un evento social. No estamos hablando de poner a lectores, editores y autores en un mismo lugar a ver que pasa, hay algo mas detras. La combinacion de cada uno de los actores del sector ha construido un motivo mas para acercarse al festival y eso sea lo interesante de todo esto. Desde el combate de dibujantes, firmas o el sector de serigrafia donde cualquier persona podia ver a los dibujantes trabajando, pasando por las charlas y talleres para profesionales o gente comun (que feo esto como lo escribi), Comicopolis es un momento de interaccion muy grato y que se disfruta mucho a partir de lo conceptual y de la interaccion cultural. Ninguno de los 4 dias en los que estuve encerrado en el stand, me aburri, porque constantemente estaban pasando cosas. Pase lo que pase en octubre con las elecciones presidenciales, seria una pena que no siguiera existiendo el festival.

Agradecimientos:

Punc: Mariela/Juana gracias y perdon por molestarlas tanto.

Organizacion: salvo los problemas que genera la magnitud de un evento tan grande, salio todo mas que bien. Ha sido un placer participar de este Comicopolis y espero que haya muchos mas.

Noviembre: muchas gracias a los autores que pasaron por el stand a dibujar, boludear o suplantarme para que pueda ir al baño. Gustavo Von Chuyo, El Waibe, Luis Roldan, Mariano Antonelli, Juampa Camarda y al grandisimo de Victor Zelaya (que se copo tanto acompañandome que hasta vino a mi casa 3 dias seguidos) mil millones de gracias. La historieta no es solo dibujar y escribirla o leerla o enseñarla o editarla o que mas se puede hacer, tambien es compartir momentos como estos con gente que me divierte mucho leer y editar.
brian.

miércoles, septiembre 09, 2015

Profesor


Me invitaron a participar de una charla sobre historieta independiente en la Escuela Da Vinci, lugar donde estudie 2 años de mi vida y tengo los mejores recuerdos. En el panel partice con Ruben Gauna, Fran Fantino y Lea Caballero con la moderacion de El Santa y El Capitan Manu. Cada uno conto sus inicios en la historieta autogestionada y estuvo muy divertida. La pase muy bien. Sin embargo, el motivo de estas palabras es para contar que pude encontrarme con uno de los profesores que cambiaron mi forma de ser. Con cada una de sus clases, no solo aprendia la materia que daba, sino que sentia que habia algo mas. No solo para mi, sino para muchos otros compañeros, este profesor fue especial. Por eso, cuando lo vi, no dude en saludarlo y...

-Profesor, ¿se acuerda de mi?
-No.

Y en ese momento, mi corazon, mi dulce y tierno corazon, se quebro tan fuerte que se hizo polvo.

-Bueno... Ustede fue mi profesor y...
-Ah, ¿si? ¿Ahora que haces?
-Dibujo, diseño
-Que bueno, che.

No me acuerdo que mas le dije. Perdi todo rastro en la conversacion. Nos saludamos y cada uno siguio su rumbo. Tenia ganas de encerrarme en un baño a llorar.
En fin.
Brian.

miércoles, septiembre 02, 2015

Harpo II

Durante las dos ultimas semanas que me tome los dias de vacaciones que me quedaban, ni me acerque al libro de Harpo Marx que estaba leyendo, pero ahora que volvi al trabajo, pude adelantarlo en los viajes de ida y vuelta como si mi cuerpo pidiera un rescate del aburrimiento que me genera la rutina diaria. Antes de irme a dormir, me di cuenta que me quedaban pocas paginas y lo termine de un saque. Como dije la ultima vez, quizas sea uno de los libros de mi vida, pero es muy posible que lo desbanque otro.

En el post que comentaba que lo empezaba a leer, conte que se vuelve muy aburrido cuando el actor entra en el circuito de amistades intelectuales newyorkino. Las aventuras de un monton de ricos no son tan divertidas como las de un nene judio y pobre, pero el libro logra levantar hacia el final, cuando Harpo se establece en Los Angeles y conoce a su futura esposa, Susan Fleming y luego forma una familia. Lamentablemente, todo este periodo es muy corto en comparacion al anterior y hubiera sido mucho mas lindo que detallara mas su vida como padre.

Es muy hermosa la forma que le cuenta a sus hijos que son adoptados y como describe a cada uno de ellos y la forma en la que van creciendo.

Como hay demasiados libros que recopilan la historia de los hermanos Marx,  Harpo no detalla mucho al respecto. Los detalles sobre la carrera filmica junto a Chico y Groucho son escasos y hasta llama la atencion que sea asi. Sin embargo, es la autobiografia de el, y si el tipo iba a por fin hablar, habia que dejarlo hablar de algo que no supieramos.

En conclusion, es un muy buen libro y ha sido una gran lectura.
brian.