lunes, mayo 23, 2016

Bourdain


Para mi la grilla de television por cable termina con el ultimo canal de peliculas/series. Todo lo que viene despues no existe. Es decir los canales de cocina, turismo, moda, historia y/o demas boludeces. Sin embargo, hubo un programa, uno solo en toda mi vida de televidente, que me llamo la atencion de aquella zona muerta de la grilla. Ese programa era Sin reservas de Anthony Bourdain.

Recuerdo que mi mama veia todo lo que habia en la tele. Me sorprendia verla descubrir canales que yo jamas me hubiera imaginado. Por eso, fue ella quien descubrio a Bourdain. Un chef que viajaba por el mundo comiendo en los lugares comunes, buscando el sabor popular y el que construye la personalidad de un pueblo. Lo veiamos siempre. Por eso, cuando vi el libro en la mesa de saldos de la libreria Dickens, lo compre sin dudar.

El libro cuenta en cada capitulo un lugar al que viajo haciendo el programa. Describe cada ciudad, las comidas que come, las personas y los cocineros que le van apareciendo por el camino. Esta muy bien escrito, es gracioso y cada lugar es tan distinto a todo que cada oracion es una sorpresa. Sin embargo, hay algo que no cierra. No me cierra.

En el capitulo que van a Francia con el hermano, cuenta como visitan el pueblo que iban de vacaciones cuando eran chicos. Tratando de recrear cada uno de los sabores de aquella epoca, comen de todo, pero algo le pasa a Bourdain durante ese tiempo y no sabe porque. Igual que a mi con el libro. La comida estaba buena, el "escenario" estaba bien recreado, sin embargo hay algo que no sabe que es y se da cuenta al final del capitulo. Y mi mismo problema.

El hermano en un momento le dice que su padre hubiera adorado estar ahi con ellos y Bourdain sabe que es verdad y que es aquello que le estaba faltando en ese viaje. A pesar de la comida, del paisaje, de la anecdota de la moto, faltaba un ingrediente y sin ese ingrediente el plato es totalmente distinto. Lo mismo con mi lectura. El libro esta bien escrito. es gracioso, va creando un mundo y una coherencia interna, pero falta mi mama que me hubiera gustado que este conmigo hoy leyendo ese libro o como hubiera hecho ella, solo leer la contratapa y alegrarse porque estaba escrito por el chef de la tele. Ese que viajaba por el mundo comiendo comida.
Brian.

No hay comentarios.: