jueves, febrero 08, 2018

Canil








La plaza Irlanda tiene un canil. Ahi vamos casi todos los dias con Keeki para que juegue con otros perros y tambien poder dejarla suelta un rato. El chow chow no es una raza de perro que se destaque por hacer caso, por eso, las rejas del canil lo vuelven un lugar ideal. Si la dejo suelta en la plaza, es muy probable que empecemos una discusion familiar y ella escape corriendo a toda velocidad (y se sorprenderian que rapido va a un chow chow).

Cada vez que vamos hay toda clase de perros, ya casi me saludo con los otros dueños como si fueran mis mejores amigos y hasta hay gente que se acerca solo a saludarla a Keeki (esto es verdad), pero el canil de la plaza Irlanda se convirtio en motivo para sudar hielo cada vez que entro ahi.

Hace unas semanas, Keeki no lograba interactuar mucho con los perros que estaban con ella. Yo la empujaba un poquito para que vaya a jugar pero se quedaba mirando un grupito de perritos que estaban afuera. Hasta ese momento, no imagine que ella podia hacer lo que hizo despues. Ahora, mi imaginacion sobre las catastrofes que puede realizar un chow chow es infinita.

Keeki siguio mirando a los perritos que estaban afuera. Les ladraba, movia la cola. Realmente, se veia muy contenta. Quizas, la alegria que tenia adentro no le entraba en el cuerpito, por eso mismo, trato de salir del canil por medio de los barrotes de la reja y quedo atorada.

Del lado de adentro, trate de hacerla volver pero no podia. Un hombre se acerco ayudarme del lado de afuera pero Keeki, muy nerviosa, lo mordio. El tipo me dice que lo mejor sera que salte la reja porque a mi no me iba a morder y eso trate de hacer. Digo trate, porque tenia un jean puesto. El primer intento no pude y el segundo si, pero me quede enganchado y se me rompio toda la pierna derecha del pantalon.

Lo primero que hice del otro lado fue calmar a Keeki y empezar a empujarla pero no se movia. La perra estaba atoradisima. Otro tipo se acerco, salto la reja (con una gracia digna de atleta olimpico) y me ayudo desde adentro. La solucion fue poner a Keeki de costado y hacerla entrar. Colorin, colorado este cuento.... no se termina un carajo.

Vuelvo a cruzar la reja y me vuelvo a quedar enganchado y me rompo la otra pierna del pantalon. Le pongo la correa a Keeki y nos vamos. Ella moviendo la cola y yo, no hace falta decir como.
Brian.

martes, enero 16, 2018

Keeki III








Keeki ya tiene todas las vacunas suficientes para salir a la calle. Por eso, nos levantamos temprano y salimos a pasear. El caracter de los chow chow necesita de sociabilizar con humanos y con perros desde muy chicos sino es dificil que lo haga mas de grande. Sin embargo, esa tarea me ha hecho descubrir que eso significa mucho mas.

Cada mañana, cuando salimos del edificio, Keeki sale para el lado contrario al que quiero que vayamos. Si quiero salir para la derecha, ella va a ir a la izquierda y si yo quiero ir para la izquierda, ella va a querer ir a la derecha. Tambien hay dias que salimos y no se quiere mover. Para esos momentos, espero que algo la distraiga y se acuerde que fue bendecida con el don de poder moverse.

Tenemos dos plazas a las que vamos a pasear. Una es la plaza Irlanda. Esa plaza siempre tiene un monton de perros para olfatear y jugar. Hasta el momento, Keeki siempre la paso bien hasta que tuvo un encontronazo con un Shiva Inu. Yo estaba como muy contento de encontrarnos con un perro asi, Keeki es de una raza china, el Shiva Inu es japones y yo una vez pasee por el barrio coreano. Pense que esa mezcla oriental iba a ser divertida. Sin embargo, el shiva inu ataco a Keeki que la dejo llorando.

La plaza tambien tiene un canil. La primera vez que fuimos, Keeki no entendia muy bien como funcionaban las rejas. Queria pasar por en medio de los barrotes. Por otra parte, siempre hay algun perro pero hasta el momento no hicimos muchos amigos ahi.

Enfrente de casa, tenemos otra plaza. Ahi vamos cuando quiero hacer un paseo rapido. Muchos vecinos del barrio se juntan ahi a llevar a sus perros y siempre son muy amables. La segunda vez que fuimos nos invitaron a comer empanadas y aunque me senti muy contento por la invitacion, no podia dejar de pensar "hace poco que nos conocemos, me quieren violar". De todo el grupo de perros, Keeki se hizo amiga de Limon. Juegan, se corren y muerden todas las veces que se ven.
Brian.