martes, junio 12, 2018

Keeki se escapo otra vez









Diez dias despues de escaparse rompiendo su pretal y comprarle uno nuevo a prueba de super fuerza chow chow, Keeki agarro el conector de plastico, se lo metio en la boca y mastico, convirtiendo a todo el pretal en inservible. Al dia siguiente, haciendo malabares dignos de un ingeniero o conductor de art attack, pude ingeniarmelas para poder salir a la calle. Ate un pedazo por aca, descoci una cosita de alla y el pretal podia seguir usandose.

Lamentablemente, las partes que se unian para que Keeki no saliera a hacer de las suyas no fueron lo suficientemente fuerte y se rompieron. Conclusion: Keeki hizo un poco de fuerza, se saco el pretal y salio corriendo (siendo casi atropellada). El "no" que grite al ver que el auto estuvo muy cerca de impactarla fue tan fuerte que se escucho en la capital de Kenia, estamos hablando de la ciudad de Nairobi. Luego de esquivar al auto, cruzo la calle, corrio, volvio a cruzar la otra calle y comenzo a pasear sola por la plaza de Papo que queda en Boyaca y Juan B. Justo. Intente sentarme en el piso y gritarle que tenia galletitas, pero las palpitaciones que tenia en ese momento no me hacian decir nada coherente.

Afortunadamente, junto a mi, se encontraba Juan Navarrete, el historietista, editor y amigo que vino de Mexico a armar una exposicion en el Centro Cultural Recoleta. El fue quien corrio a Keeki y la atrapo mientras me encontraba en el piso tratando de recobrar el aire.

Al otro dia, nuevamente visitamos la veterinaria y compramos un nuevo pretal de color rojo.
Brian.



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