martes, agosto 14, 2018

Licuadora








Mi vida ha cambiado hace alrededor de 30 dias. La persona que conocieron y han acompañado en este blog durante casi 12 años no existe mas. Pero esta entrada no es motivo de tristeza, sino de celebrar un nuevo yo. Un nuevo Brian Janchez que se ha superado como Goku lo hizo contra Jiren o como Susana Gimenez cuando hizo "Despues de todo solo hay una mujer": me compre una licuadora para hacer sopas, salsas y smoothing (ni yo se que son).

El electrodomestico es de 800 MW, lo que me dijo el vendedor de Fravega, es el equivalente a una bomba atomica bebe con efedrina. Puedo licuar cualquier cosa. Desde una tierna hoja de albahaca a un diamante.

Desde el dia que la compre, cada almuerzo y cada cena se han vuelvo una aventura infinita, en la que me divierto poniendo y mezclando cosas. Espinaca con mandarina y pepino o bandejita de sopa de la verduleria con banana. Pero sin dudas, y lo digo de verdad, sin dudas, mi plato perfecto es la sopa de cebolla.

No creo que hayan probado algo tan rico. Es casi como besar a un angel en los labios. Sin embargo, no me salio perfecta a la primera vez. Tuve dos intentos antes de convertirla en una obra maestra de la cocina internacional (lo que no quita que las dos primeras veces no fueran platos exquisitos y dignos de la mesa de un faraon).

En fin, quiero compartir con ustedes la receta, para que cada vez que la prueben y me deban saborear un pedazo del cielo en sus bocas. Por favor, anoten:

Cebolla.
Pan del chino.
Agua
Queso roquefort.

Licuar los ingredientes, luego calentar en olla. Sal y/o pimienta a gusto.

Hasta la proxima.
Brian.