miércoles, febrero 19, 2020

El fin de todo como lo conocemos




























El texto que acompañaba a esta entrada se borro. E iba a ser un texto de despedida. Lo que sigue a continuacion es una despedida. O algo parecido.

Tome la decisión que el blog ha llegado a su fin, al menos en este formato. Ya lleva 14 años existiendo y necesita un cambio.

Me acuerdo que la primer entrada fue una historieta de muestra que hicimos con Agustin Dib. La ofrecimos a diferentes editores, pero ninguno la agarro. Se trataba de un chico al que se le moria la novia y ella volvia como fantasma. El intentaba seguir con el noviazgo a pesar de las diferencias (uno vivo, la otra muerta). Hoy puedo asegurar que el guion no estaba bien. Todavia me faltaba gimnasia a la hora de hacer historietas.

Y esa gimnasia me la dio este blog.

Un par de meses despues, empece a publicar mi historieta Mckosher. La idea era que el blog se convirtiera en un sistema de produccion, es decir: dibujar y escribir una pagina de historieta por semana. Mi primer intento de dibujar Mckosher fue distinto. El diseño de pagina era vertical y la paleta muchisimo mas amplia. Cuando decidi publicarla semana a semana, el formato paso a ser apaisado y los colores 3 (naranja, amarillo y negro) para poder cumplir con las fechas de publicacion.

Con los años cambie y ajuste el sistema. En vez de entregar una pagina, pase a entregar capitulos. La primer historieta con ese formato fue El Permiso y se convirtio en una de las leidas del blog. Despues le siguen la serie de Superheroes de Dominio Publico.

Por otra parte, es necesario contestar una pregunta: alguien me apuraba para hacer las cosas? Solo yo me obligaba a publicar todas las semanas (y despues todos los meses). Esa forma de trabajo me permitio cosechar mis lectores y lo que es mas importante, poder empezar y terminar proyectos.

La otra pata importante del blog fueron los textos que acompañaban a las historietas. Estos textos se convirtieron en verdaderos ejercicios de redacción. Algunos me parecieron escasos de imaginacion y poco graciosos cuando los publique en su momento, pero otros (la minoria) me parecen todavia bien escritos. Me gusta mucho escribir y tengo muchas ganas de ver para donde voy con eso.

Cual es mi idea a partir de ahora?

Voy a abrir un blog con algunas de mis historietas completas y de esta forma se mejorara la lectura de cada una. El formato que vengo haciendo hace 14 años ya no funciona y genera mucha confusion y es poco amigable con el lector. El plan es desarrollar diferentes proyectos sin la presion de una fecha concreta de publicación y entregarlos completos en una sola entrada.

Quizas en este blog siga escribiendo y solo haya textos. Tengo muchas ganas de escribir cosas que no pense escribir antes y que ustedes no hayan imaginado que yo pueda escribir.

En fin. Muchas gracias por leer y los espero en mis proximos proyectos.
Brian.

miércoles, enero 22, 2020

Foros










Al mismo tiempo que iba al taller de Lalia, comencé a participar de foros de internet sobre historieta. En esos lugares, se debatían temas de actualidad, historietas o lo que fuera. El nivel de las discusiones no era muy... alto. Creo que lo necesario para participar era saber los números de 1 al 10 para poder subirse a un ascensor y no volverse loco. Generalmente, todos los debates terminaban en peleas y discusiones sin sentido y yo terminaba metido en casi todas.

También, era un lugar de encuentro para diferentes aspirantes de historietista. En los foros de internet es donde conseguí los contactos para empezar a publicar en fanzines y de esta forma, pude meterme en el circuito de ferias y festivales. Estos espacios fueron el primer lugar donde empece a conocer a otros autores por fuera de los talleres. Habia gente de todos lados y estaba increíble encontrar pibes en la misma situación que yo, osea, de estar empezando a desarrollarse como historietistas.

Sin embargo, en vez de aprovechar la posibilidad de aprender cosas nuevas, me hice rapido fama de lo que hoy se dice "troll".

De los foros me echaron dos veces. En ese tiempo recuerdo que me había hecho un usuario que respondía a todo "Aguante!" (mas de mil mensajes escribiendolo) y una vez invente un fanzine que dije que estaba en el parque centenario y que no existía. Al parecer muchos fueron a buscarlo y se enojaron porque era todo mentira.

En fin. Merecía que me rajaran.

La ultima vez que me volvieron a aceptar, recapacite y me di cuenta que era un lugar que apreciaba. Comencé a armar debates, discutir con argumentos y tratar de evitar caer en el personaje de troll que habia hecho. Sin embargo, mi sensibilidad como lector y autor empezó a ir por otro lado. Mientras todos discutían si había o no suficientes Green Lanterns o que les habia parecido el ultimo numero de Identity Crisis, yo leía El gato del Rabino y cuanto mas raro fuera el comic mejor. No significaba que una cosa era mejor que la otra, sino que eran diferentes.

Con el tiempo me aburrí y no entre mas. Los foros también dejaron de frecuentarse a medida que las redes sociales como facebook ganaban mas y mas espacio y los blogs empezaban a ser la principal usina de historietas diferentes donde varios autores estarian mostrando sus obras y conectándose con otros colegas y lectores.
Brian.

miércoles, enero 08, 2020

Los cuatro Matias









Dos años estuve en el taller de Pier y Feliciano. En marzo de 2002, comencé las clases con Horacio Lalia.

Lalia es un dibujante de la vieja época de la historieta argentina. Trabajo como ayudante de los dibujantes Eugenio Zoppi y Alberto Breccia, y mas tarde comenzó a dibujar guiones de Oesterheld y otros guionistas.

El taller quedaba en la escuela de Claudio Kappel en el barrio de Belgrano. Me acuerdo era los viernes y duraba 3 horas. Mis compañeros, casi todos, llevaban 3 años yendo ahi y la mayoría tenían aproximadamente mi edad en aquel entonces, entre 15 a 17 años. Me divertía muchísimo en esas clases.

Mi compañero favorito era Hugo. Jamas me hizo reir una persona tanto. Hugo podia estar horas contandote historias de los clientes que iban a comprarle al kiosko que atendía y amasaba sin cesar la goma de borrar de pan que tenia. Yo me sentaba al lado de el y me costaba un montón mantenerme concentrado.

Tambien habia 4 Matias.

Matias L. era como la mascota del taller. Siempre lo tomaban de punto y casi nunca zafaba. Una vez, en vez de traer tinta china negra para entintar, uso una verde. Lalia no podía creer que había entintado 4 paginas con ese color.

Otro Matias era Matias T. El era uno de los mas grandes y tenia cierta fascinación con todo lo militar. Tenia su medallita, sus pantalones militares y hasta un peinado medio marine. A veces era incomodo charlar con el, porque siempre sacaba el tema de las pajas que se hacia todos los días.

Matias B. era mas callado pero era el mejor amigo de Matias M. quien era el conductor de los temas y charlas que se hablaban en el taller. Matias M. siempre tenia algo que contar, opinar o decir y casi siempre era sobre sexo. En varias ocasiones, llevo la charla hacia Lalia y le hacia preguntas sobre las experiencias sexuales que había tenido el viejo. Me acuerdo le pregunto si había tenido relaciones arriba del tablero de dibujo.

Un dia se armo una pequeña guerra civil.

Matias M. se habia puesto de novio con la hermana de otro chico que iba al taller. Creo que se llamaba Pablo. Pablo no habia tomado bien esa noticia y cada clase, Matias M. nos contaba el episodio con el hermano de su novia antes que el llegara. Que un dia lo vio y no le abrio la puerta de la casa, que no le hablo cuando se sento en el living y un par de anécdotas mas. Pablo dejo de ir al taller y a las pocas semanas, Matias M. no salia mas con esa chica.

Al año siguiente, toda esa generación de compañeros se "recibio". Lalia tenia un curso de 3 años de duracion y todos lo habian terminado, pero si hubieran querido seguir, podrian haber continuado. Sin embargo, ninguno volvio. De ser casi 12 todas clases, pasamos a ser menos de la mitad. En esa epoca es cuando empiezo a aprovechar a Lalia al maximo y le hacia preguntas de como trabajaba, donde y con quien. Aprendí mucho de ser dibujante de historietas con esas charlas.
Brian.