martes, noviembre 06, 2018

Ferro








Si alguna vez leyo este blog, sabra de mi amor hacia el basket. Un deporte que he jugado, mirado y estudiado desde chico. Este año he leido mas libros sobre el tema que cualquier otro año de mi vida y en apenas dos dias, se cumple el aniversario de la primera vez que entre a un estadio de la NBA para ver Portland Trail Blazzers vs Memphis Grizzlies. Amo el basket y me apasiona todo lo relacionado con este deporte. Sin embargo, me parecia raro que jamas fuera a ver basket a Ferro, equipo que participa de la primera división de la Liga Nacional y que queda a 15 cuadras de mi casa.

Hace unas semanas que comence a ir a la cancha. El primer partido que vi fue Ferro contra San Lorenzo. San Lorenzo es el ultimo campeon y un equipo con mucho prespuesto en este deporte. Tienen a los mejores jugadores nacionales y extranjeros. Era dificil que el local ganara el partido, pero le resulto dificil a los visitantes hacerlo. Fue un encuentro duro, con mucha fricciòn, pero que San Lorenzo supo ganar en los ultimos minutos.

La semana siguiente, Ferro recibio a Boca y fue un partido mucho mas sencillo pero con una carga emotiva mayor. Ferro salio a defender duro y la rivalidad entre ambas hinchadas aumento la tensiòn en el estadio. Al final, los locales lograron destrabar el asunto, llevandose el triunfo. De esta forma, Ferro casi tenia asegurado su lugar en la siguiente fase del Torneo Super 20.

El ultimo domingo, comenzaron los playoffs. Ferro tenia que enfrentarse en una serie al mejor de 3 partidos contra Gimnasia de Comodoro Rivadavia. Los locales dominaron todo el partido y el resultado final fue con una diferencia de 10 puntos. Sin embargo, lo que mas me llamo la atencion era mi necesidad de que Ferro ganara.

El primer partido, no es que me importara poco, pero el resultado me generaba poco interes, como si fuera un viernes a la noche frente al televisor en ESPN y fuera a ver un partido NBA random. Lo importante era el espectaculo y la calidad basketbolistica. Despues, el partido con Boca fue distinto. Queria que Boca perdiera mas que Ferro ganara. Casi toda la vida tuve este sentimiento de rechazo hacia boca. Por eso, durante todo el partido, cada punto para el local era una cachetada de alegria y cada error de los visitantes eran dos. Pero el partido con Gimnasia marco un antes y un despues. Necesitaba que ganaran. Me parecia que el esfuerzo, las ganas y las decisiones basketolisticas en cancha (buenas... o malas) tenian que ser premiadas. Cada punto lo festeje como si fuera el ultimo y el mas importante. Pueden imaginarse que me quede sin voz cuando me fui del estadio.

Creo que me estoy enamorado de este equipo de Ferro.
Brian.

miércoles, octubre 17, 2018

Keeki y la gastritis








Luego de la cena, Keeki se fue a la pieza y yo me quede jugando al NBA 2K13. Mientras intentaba ganar mi partido, Keeki volvio rondando el tercer cuarto. Vino hacia mi, y vomito cerca de mis pies descalzos. Pause la partida y me puse a limpiar el vomito. La vi un poco caida, le hice unos mimos y quede con ella un rato. Mas tarde, me levante y le dije vamos a dormir. Cuando llegue a la pieza, toda la cama estaba vomitada.

Los dias siguientes fueron ir a visitar al veterinario todos los dias. Como no estaba comiendo y tomando agua, le inyectaron algunos remedios para dejar de vomitar y tambien suero para hidratarse. El veterinario me pidio que junte su caca para mandar a hacerle unos estudios y tambien me mando a hacerle una ecografia a una veterinaria cerca por si habia comido algo raro. Llamamos y nos dieron turno unas horas mas tarde.

El ecografo que nos toco, fue un hombre muy bruto, poco paciente y para nada amable. La forma que tuvo de hacerle la ecografia Keeki fue muy violenta. Le grito, me grito y Keeki no fue mas cortes. Lo mordio bien mordido. En un momento asi, no queda otra que pedir disculpas. Yo no lo hice. Despues de varios intentos, pudimos hacer la ecografia, pague y nos fuimos. En la veterinaria, me queje por el lugar donde nos mandaron.

Los estudios dieron que Keeki tenia una gastritis. Nos dieron unas pastillas para los siguientes diez dias y pidieron que este a dieta hasta que vuelva a hacer caca normal. Durante una semana, comimos pollo a la hora del almuerzo y de la cena. Keeki estaba chocha. Yo no queria saber mas nada (y el olor a pollo que hubo en casa ya casi me daba ganas de vomitar).

El viernes nos dieron los resultados de la caca. Eran para confirmar que no se tratara de un parasito ni nada raro. Todo dio negativo.

Hoy, Keeki goza de excelente salud. Gracias por preocuparse.
Saludos
Brian.

miércoles, septiembre 12, 2018

La Hija del Carpintero























Generalmente, los textos que acompañan mis historietas en el blog no tienen relacion. Pero en esta oportunidad, creo que es necesario que escriba sobre la historieta que hoy termina: La Hija del Carpintero.

Si esta es la primera vez que la leen, le ordeno la cosa.

Capitulo 1:
Parte 1
Parte 2
Parte 3

Capitulo 2:
Parte 1
Parte 2
Parte 3

Capitulo 3:
Parte 1, 2 y 3 (esta entrada).

El año pasado visite a mi amigo Fran Lopez que vive en Seattle. Durante las 3 semanas que estuve en su casa, me dedique a pasear, ir a la NBA y hablar en ingles con algunos norteamericanos (en alguna oportunidad de manera fluida y en otras, no tanto). Tambien me dedique a dibujar historietas y a charlar con mi amigo sobre como se hacen. En una de nuestras charlas, Fran Lopez me desafio a que haga una historieta mas larga de la que estaba acostumbrado a hacer. Por aquella epoca, habia terminado El Permiso con 32 paginas y las historias que siguieron rondaron las 24. No estaba seguro al respecto. Mi historieta mas larga habia sido Shloishim que tuvo 62 paginas (y que hice hace casi 10 años!!!). Le dije que lo iba a pensar.

12 dias luego a mi regreso, Fran Lopez y su esposa, Sarah Glidden, vinieron de visita a Buenos Aires y los invite a cenar a casa. Esa noche les conte dos ideas que habia pensado. El voto unanime fue para La Hija del Carpintero.

Hacer historietas es un motivo para aprender a hacer cosas que no sabemos. Mi idea en todo momento era que este proyecto iba a ayudarme a ejercitar los musculos de un relato mas largo al que estaba acostumbrado. La Hija del Carpintero nunca dejo de ser una aventura en la que me senti contento a cada pagina que escribia y dibujaba. Por si no se nota, me gustaria que el lector sepa que esta es una historia muy importante para mi.

Para finalizar, muchas gracias a todos los que me acompañaron en la realizacion de esta historieta. A los que me empujaron a hacerla, hasta los que cayeron a leerla de sorpresa.

Pronto voy a empezar a contar otras historias y espero que este ahi para acompañarme.
Brian.

martes, agosto 14, 2018

Licuadora








Mi vida ha cambiado hace alrededor de 30 dias. La persona que conocieron y han acompañado en este blog durante casi 12 años no existe mas. Pero esta entrada no es motivo de tristeza, sino de celebrar un nuevo yo. Un nuevo Brian Janchez que se ha superado como Goku lo hizo contra Jiren o como Susana Gimenez cuando hizo "Despues de todo solo hay una mujer": me compre una licuadora para hacer sopas, salsas y smoothing (ni yo se que son).

El electrodomestico es de 800 MW, lo que me dijo el vendedor de Fravega, es el equivalente a una bomba atomica bebe con efedrina. Puedo licuar cualquier cosa. Desde una tierna hoja de albahaca a un diamante.

Desde el dia que la compre, cada almuerzo y cada cena se han vuelvo una aventura infinita, en la que me divierto poniendo y mezclando cosas. Espinaca con mandarina y pepino o bandejita de sopa de la verduleria con banana. Pero sin dudas, y lo digo de verdad, sin dudas, mi plato perfecto es la sopa de cebolla.

No creo que hayan probado algo tan rico. Es casi como besar a un angel en los labios. Sin embargo, no me salio perfecta a la primera vez. Tuve dos intentos antes de convertirla en una obra maestra de la cocina internacional (lo que no quita que las dos primeras veces no fueran platos exquisitos y dignos de la mesa de un faraon).

En fin, quiero compartir con ustedes la receta, para que cada vez que la prueben y me deban saborear un pedazo del cielo en sus bocas. Por favor, anoten:

Cebolla.
Pan del chino.
Agua
Queso roquefort.

Licuar los ingredientes, luego calentar en olla. Sal y/o pimienta a gusto.

Hasta la proxima.
Brian.

viernes, julio 06, 2018

Zama








Ayer, en un viaje en colectivo eterno, termine de ler Zama de Antonio Di Benedetto, el mismo libro en el se basa la pelicula del mismo nombre y que dirigio Lucrecia Martel. Cuando la vi en el cine el año pasado, se convirtio en una de mis peliculas favoritas de inmediato. El libro me gusto mucho, la pelicula mucho mas.

La diferencia en ambas obras, creo yo, es que tienen edificaciones distintas a pesar de compartir la misma estructura. Por un lado, el libro explica mejor la desesperacion de de Diego de Zama de escaparse de esa vida que lleva, mientras que la pelicula intenta (y logra) hacernos sentir aquello de lo que el personaje intenta escapar. En el libro y la pelicula, Zama se desarma de diferentes formas y a velocidades distintas. Por una parte, el soporte es responsable de eso, pero tambien, la construccion de sentido es diferente. En la pelicula, Zama intenta escapar del aburrimiento que lo ataca brutalmente, pero en el libro, el mismo personaje pareciera esperar un golpe de suerte en cada momento.

Sin embargo... No puedo. No puedo seguir escribiendo.

Resulta que estoy de vacaciones y hoy fui a comprar pinceles de sumi-e al barrio chino. Vuelvo y veo que Keeki agarro mi Kamen Rider Black... MI UNICO KAMEN RIDER y se lo llevo a la cama de despedazarlo. Perra hija de perra!!! Trate de tranquilizarme dibujando pero no, ni en pedo. Despues, me puse a ver videos en youtube. Tampoco. Bueno, dije, me pongo a escribir en el blog. Y no. Menos.

La odio. La odio. La odio!!!!!!

No se, lean Zama y vean la pelicula.
Chau.
Brian.